 La mayoría de la gente sabe que todos los grandes jugadores juegan a sus oponentes y no a sus propias cartas. La mayoría de los jugadores cree que sólo es cuestión de percibir debilidades en su oponente y luego explotar esas debilidades robando un bote. Creen que sólo es cuestión de percibir cuándo sus oponentes están faroleando. Pero jugar a tus oponentes funciona en muchos niveles. A veces puedes estar absolutamente confiado en que tu oponente tiene una mano fuerte y aún así robarle el bote. Veamos un ejemplo para demostrar este concepto. Estaba yo involucrado en una mano en el campeonato de poker de Nueva Zelanda hace unos años cuando supe que estaba vencido pero estaba absolutamente confiado de que no importaba. Estábamos en los primeros niveles del campeonato cuando se presentó esta mano. Yo raisée UTG con 33 con un raise de tamaño standard de alrededor de 3 veces la ciega grande. Todos foldearon hasta la ciega pequeña, que llamó. El flop trajo 652 y la ciega pequeña salió apostando alrededor de la mitad del bote. El primer punto clave acerca de esta mano fue que yo conocía muy bien al jugador en la ciega pequeña. Se trataba de Andrew Dimock, un fuerte profesional de Nueva Zelanda quien también colaboró en la edición de mi libro Internet Texas Hold'em. Andrew y yo compartimos muchas discusiones de poker juntos así que yo estaba bastante advertido sobre su estilo de juego. También sabía que él respetaba mi juego. Volvamos a la mano. Primero, el llamó a mi raise preflop lo cual era indicativo de que llevaba un par premium. Aunque él hubiese hecho slowplay con una mano como AA, salir apostando en el flop no tendría sentido. Un flop de todas cartas insignificantes era poco probable que hubiese ayudado a un oponente como Andrew, que había llamado un raise fuera de posición. Si había logrado armar un set con ese flop tampoco tendría sentido salir apostando. Su acción de abrir la apuesta indicaba que estaba preocupado por dejarme cartas gratis y/o estaba tratando de hacerse una idea de donde estaba parado. Después de evaluar todas estas posibles opciones, estaba casi seguro de que llevaba un pocket par medio como 88-JJ. Era hombre muerto… me tenía vencido! Tengo que foldear… Pero entonces, las olas del cerebro comenzaron a rodar. Es una ventaja enorme cuando sabes lo que tu oponente lleva. Yo sabía lo que él tenía, pero él no sabía lo que tenía yo! El tenía una mano fuerte, pero una que pudieras jugar demasiado confiado. Me di cuenta de que ese bote me pertenecía en un 100%. Fui all-in. Andrew respetaba mi juego y yo estaba seguro de que él no pensaría que yo arriesgaría mi torneo (estaba defendiendo mi campeonato ese año) con un helado farol. Pensó unos momentos agonizantes sobre foldear su mano, y luego arrojó sus cartas boca arriba…99. Así como él había leído mi libro, yo había leído a andrew, como a un libro. Yo sabía su mano y sabía que podía hacer para ganar el bote. Andrew tuvo una debilidad en esta mano pero no fue el tipo de debilidad normal que esperas ser capaz de explotar. Normalmente cuando piensas que estás vencido, deberías foldear, pero hay muchas ocasiones en un torneo cuando sientes que es una buena chance para tomar un bote aunque sepas que tu oponente lleva una mano fuerte pero vulnerable. Pero para hacer este tipo de jugadas, tienes que estar seguro de que tu oponente es uno de los que pueden descartar una mano. La clave es representar una mano que puede vencer a la que lleva tu oponente. Otros ejemplos incluyen: • Representar un flux cuando estás bastante seguro de que tu oponente tiene un par grande. • Representar un set contra un gran overpair (aunque yo no intentaría esta jugada en internet). • Representar un pocket par Premium. Hubo una mano en las Series Mundiales donde Greg Raymer repentinamente limpeó desde posición temprana. Esta era una jugada bastante extraña de Greg ya que casi siempre entra con un raise. El flop trajo Axx y Greg hizo un check-raise tratando de representar un set de ases. En el turn, Greg de nuevo hizo check-raise. Su oponente, John Murphy no se lo tragó y fue all-in. Greg foldeó y John dio vuelta dos cartas nulas con un proyecto de flush. Las cámaras de ESPN mostraron que Greg tenía un farol absoluto (creo que la mano era T9). En esa mano, Greg trató de representar que había hecho slowplay con AA antes del flop, pero su oponente llevó esto a otro nivel y leyó que Greg estaba tratando de representar una gran mano. Los expertos de poker se mueven en diferentes niveles y John Murphy hizo una fantástica lectura de esta mano. Pero en la situación correcta contra el oponente correcto, a veces puedes tomar un bote cuando te sabes vencido. Por cierto, Andrew me sacó lo mejor de mi más tarde en el torneo cuando me moví con 99. El llamó con 88 y mis chances de repetir el campeonato se desvanecieron mientras veía con angustia un 8 caer en el river.
*Acerca del Matthew Hilger* Autor de uno de los libros más vendidos sobre poker: "Internet texas hold'em: Winning Strategies from an Internet Pro ". Su último libro publicado: Texas Hod'em Odds and Probabilities: Limit, No-Limit and Tournament Strategies"
|