 Cada guía de estrategia de Hold’em habla de la importancia de la ventaja posicional. El pensamiento standard es que el jugador que actúa último, tiene más información que sus oponentes, de modo que tendrá una mejor noción de donde está parado en una mano y puede, por lo tanto, tomar mejores decisiones.
No hay dudas de que esto es verdad, pero es importante entender de que el poder que te da la posición, muchas veces le es garantizado al jugador en late-position por el jugador en early-position.
Para ver lo que quiero decir, consideremos una mano de hold’em no limit bastante típica.
Digamos que estoy en la BB con 7s-8s (una linda mano con un flop que ayude). El jugador en el button raisea tres veces la BB y yo decido hacer call. La mayoría de los jugadores pasarían en el flop en casi todos los casos, Pero pasando, le das el control al jugador en late-position. El puede apostar tanto si tiene una mano como si no, poniéndote en una situación difícil si no lograste algo en el flop. En una mano como ésta, yo creo que es mejor mirar el flop y preguntarse: “es posible que estas cartas ayuden a mi oponente?”. Una vez que tenga una respuesta a esa pregunta, puedo decidir cómo proceder.
Si el flop es Ah- Kd- 9c, probablemente debiera pasar y foldear una apuesta, ya que mi oponente seguramente hizo raise con cartas altas y pescó algo en el flop. En cambio si el flop es 9c- 5h- 2d probablemente sería más escéptico. Se que en hold’em dos cartas distintas no forman pares en el flop en el 66% de los casos, y este debe ser un flop que el que raiseó preflop ha perdido. Si sospecho que mi oponente no armó algo, voy a tomar la iniciativa y apostar mas o menos la mitad del pote.
Apostar aquí con mi valiente draw me da varias ventajas. Primero, me puedo ganar el pote aquí mismo, y siempre me pone bien cuando un semi-bluff provoca un fold. Pero aún si consigo un call de mi oponente, lo forcé a reaccionar. Eso me da la posibilidad de hacer alguna lectura. Si mi oponente no parece fácil, debo continuar con mi semi-bluff en el turn y tratar nuevamente de llevarme el pote. O, si siento que mi oponente es fuerte, puedo hacer check-fold ante una apuesta en el turn si no logro formar mi mano.
Atacando en el pot cuando estás fuera de posición puede ser muy lucrativo. En los torneos, yo abro o raiseo fuera de posición en forma bastante frecuente porque pienso que te da mucho poder ser el primero en abrir fuego en el flop. Me levanto muchos potes pequeños de esa forma.
En la medida en que trabajes en tu juego hold’em, recuerda que no le tienes que dar ventaja en la mano al jugador en late-position. Busca la oportunidad de apostar y sacar provecho de la iniciativa.
Gus Hansen - Nov 20, 2006 Artículo publicado originalmente en Full Tilt Poker |